En el marco de la reciente conmemoración del Día Mundial de la Actividad Física, nuestra comunidad educativa del Instituto San Pablo Misionero vivió jornadas inolvidables de movimiento, alegría y compañerismo.
Esta celebración, instaurada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), trasciende la simple práctica deportiva. Su propósito fundamental es sensibilizar a la población sobre la importancia de incorporar la actividad física como un hábito cotidiano, clave para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida.
En nuestro colegio, promovemos esta fecha como una oportunidad invaluable para fomentar hábitos saludables, fortalecer la seguridad personal, desarrollar la coordinación motriz y, sobre todo, potenciar la capacidad de relacionarse con sus pares a través del juego y el respeto.
El espíritu de bienestar se vivió intensamente en todos los niveles del ISPM:
En la educación prebásica, durante el miércoles 8 de abril, nuestros estudiantes del jardín San Pablito iniciaron las celebraciones con circuitos psicomotrices y juegos de movimiento guiados, enfocados en descubrir el placer de moverse y fortalecer sus habilidades motrices básicas en un entorno seguro y lúdico.
En tanto, en la educación básica, entre los días 7 y 8 de abril, nuestros estudiantes participaron en estaciones deportivas y competencias recreativas, donde el trabajo en equipo y la sana competencia fueron los grandes protagonistas, reforzando vínculos de amistad y respeto.
Mientras tanto, en la enseñanza Media, el miércoles 15 de abril, los estudiantes de enseñanza media cerraron este ciclo con actividades de alta energía, incluyendo torneos deportivos y dinámicas de grupo, demostrando que la actividad física es un pilar fundamental para el equilibrio emocional y la convivencia escolar en la adolescencia.
Agradecemos a cada estudiante por su entusiasta participación y a las familias por apoyar estas instancias que contribuyen a formar no solo mejores alumnos, sino personas más sanas y felices.




