Querida comunidad educativa:
En este día en que la Iglesia celebra la solemnidad de San Pedro y San Pablo, queremos detenernos un momento para agradecer el testimonio de estos dos grandes apóstoles, pilares de nuestra fe cristiana.
San Pedro nos recuerda la importancia de la confianza en Dios, incluso en medio de nuestras fragilidades; y San Pablo nos inspira a vivir con pasión la misión de anunciar el Evangelio allí donde nos encontremos. Ambos, desde caminos muy distintos, respondieron con generosidad a la pregunta de Jesús: “¿Para quién vives?”.
Para nuestra comunidad, esta fiesta tiene un significado especial, pues San Pablo inspira nuestro quehacer educativo y nos invita cada día a vivir con pasión, valentía y esperanza el desafío de educar y acompañar a nuestros estudiantes, poniendo siempre a la persona en el centro de nuestro proyecto educativo.
Como comunidad educativa que lleva con orgullo el nombre de San Pablo, renovemos hoy nuestro compromiso de educar y formarnos en la verdad, la esperanza y el servicio a los demás, siendo testigos del amor de Cristo en nuestras aulas, hogares y espacios de encuentro.
Que la vida y el ejemplo de San Pedro y San Pablo nos animen a seguir construyendo una comunidad donde la fe y la cultura dialoguen al servicio del crecimiento integral de cada uno de nuestros estudiantes.
Con afecto, les saluda,
Carolina Arena
Rectora
Instituto San Pablo Misionero