En un hito para la gestión inclusiva del Instituto San Pablo Misionero (ISPM), la tarde del lunes 17 de agosto, a las 19:30 horas, la Biblioteca de nuestra sede principal del ISPM fue escenario del primer encuentro taller dirigido a padres, madres y cuidadores de estudiantes con algún grado de neurodivergencia.
Bajo el título “Cuando mi hijo se desregula: comprender, contener y acompañar”, la actividad —organizada en conjunto con el equipo del Programa de Integración Escolar (PIE)— buscó entregar herramientas prácticas para comprender las desregulaciones emocionales y conductuales, promoviendo un trabajo articulado entre el hogar y los profesionales del establecimiento.
Una mirada experta sobre la conducta
La exposición principal estuvo a cargo de la Dra. María Gabriela Molina Rivas, médica neuróloga, quien enfatizó que las desregulaciones emocionales no responden a pataletas o porfía, sino a respuestas del sistema nervioso frente a factores como la sobrecarga sensorial, barreras en la comunicación verbal, rigidez cognitiva, imprevisibilidad o fatiga por sobrecarga cognitiva.
La Dra. Molina subrayó la relevancia de la autorregulación en los adultos responsables, recordando que “cuando entendemos lo que hay detrás de una conducta, podemos acompañar mejor su desarrollo y bienestar emocional”.
Trabajo en equipo y voz de las familias
Tras la presentación de la especialista y un espacio de compartir, los apoderados de diversos niveles, desde Educación Básica hasta Enseñanza Media, se organizaron en mesas de trabajo grupal. En estas instancias reflexivas, coordinadas por profesionales del ISPM, cada grupo analizó preguntas clave, sistematizó sus conclusiones en carpetas de trabajo y eligió voceros para exponer sus reflexiones ante la asamblea.
Entre las principales conclusiones levantadas por los propios apoderados destacaron:
- Salir de la zona de confort y buscar apoyo: Reconocer que la crianza neurodivergente requiere ayudas externas y figuras de apego sólidas.
- Flexibilidad y negociación: Transar en aspectos cotidianos que funcionan y soltar dinámicas de imposición rígida.
- Escucha y empatía sensorial: Identificar los estímulos que alteran o calman a cada estudiante, priorizando el contacto físico respetuoso (abrazos o espacio personal según la necesidad del niño/a).
- Espacios de calma y rutinas: Preservar la higiene del sueño, el diálogo constante y la información actualizada sobre leyes e inclusión para garantizar entornos protegidos.
Red de apoyo permanente
Este primer encuentro marca el inicio de un ciclo de iniciativas que buscan consolidar una comunidad de apoyo mutuo. Para integrarse al grupo de padres y cuidadores, compartir experiencias o proponer nuevas temáticas, el colegio ha dispuesto el canal de contacto directo: grupopie@ispm.cl.




